El propósito de esta vida es construir una gran historia. Una historia que deje marca, que deje huella y que sin duda alguna te haga sentir orgulloso a ti y a otros. Para ello, y para estar constantemente en evolución, la recomendación que hacemos es construir y visualizar todo aquello que deseas realizar, siempre desde una generación adelante.

Esto implica que el sueño, meta, objetivo o propósito que creas y en el cual enfocas todos tus esfuerzos, tiene un espacio suficientemente amplio de gestación, que permite la serenidad y la capacidad creativa adecuada para que se incube y nazca una idea que impacte y venga desde la esencia de una generación delante de la tuya.

Entonces, mientras más grande sea el sueño, más espacio colocas entre el hoy y eso que deseas lograr pero, si no se tienen indicadores de medición en corto plazo, no se tendrá la presión de ir hacia adelante y es posible que nos quedemos estancados pensando la manera de empezar. Por lo tanto, es fundamental realizar un seguimiento de avance, que generará movilidad y conciencia de evolución y capacidad, lo cual ayudará a mantener la perseverancia y constancia.

Recordemos que al final, soñar no es más que el espacio que colocas entre tú y tu futuro. Entonces, mientras más amplio sea ese espacio tendrás más tranquilidad, será mejor la toma de decisiones y aumentarás tu capacidad de ubicar y colocar ideas propias, que surgen de la intuición y no las ideas de la sociedad, que surgen de la razón.

La lógica es común y todo el mundo participa de ella, en cambio la intuición es individual, es la que te conecta con la grandeza y te lleva a descubrir cosas extraordinarias, generando un valor agregado. Todo el que esté pensando y creando con su visión en el hoy, hará más de lo mismo y eso cualquiera puede hacerlo, solo pueden crear en el mañana aquellos que usen la intuición.

El impacto que se genera una o dos generaciones delante de la tuya, se concibe desde el inconsciente colectivo de ellas. Cuando lo haces, prevés el fututo que está en lo que nadie ve, por lo que generarás cosas que pocos hacen, potenciando y siendo parte de un mercado original y amplio. Crearás algo que desde su nacimiento será exitoso por el simple hecho que te permitirás trabajar en ello para llegar a construirlo.

Si hiciéramos el ejercicio donde colocamos una pared en frente, o algo que nos impida ver hacia el futuro, es muy probable que los niveles de estrés aumenten ante la incertidumbre e impidan la formación de ideas creativas y que agreguen valor. Cuando tienes un horizonte amplio, la tranquilidad y los niveles de serotonina aumentan, lo que generará un mayor estado de creatividad y de ideas útiles y aplicables al futuro.

*La opinión de los columnistas no coincide necesariamente con la de Ismael Cala.