¿Tres mentiras cada diez minutos?

Algunos seres humanos acogen el mal hábito de ocultar la verdad, normalmente por miedo, vergüenza o presión social. El filósofo griego Aristóteles decía que “el castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad”. Es curioso, pero la sociedad exige a todo funcionario público o personaje famoso que sea completamente sincero. Nos to.....






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