Recientemente, la Academia Estadounidense de Pediatría recomendó que los niños menores de 18 meses no pasen tiempo frente a una pantalla y aquellos de entre 2 y 5 años lo limiten a una hora al día, la mitad de su recomendación anterior. El grupo sugirió que esa hora sea de “programación de alta calidad” que los padres vean junto con sus hijos, informa “The Wall Street Journal”.

La academia no fija límites para niños más mayores, pero sugiere restringir el tiempo de pantalla antes de dormir y cuando entra en conflicto con actividades saludables.

No es la primera vez que destacados organismos alertan de la cuestión. Muchos padres se sienten aliviados si sus hijos “se tranquilizan” frente a las pantallas, por interminables horas. ¿Estamos ante una situación límite?